¿QUÉ ES UN RIESGO NATURAL?

El concepto de riesgo natural está relacionado con la probabilidad de que una localización concreta pueda verse afectada por un fenómeno natural adverso y que este pueda suponer una pérdida económica, daño ambiental o incluso la pérdida de vidas humanas. Alurte se ocupa especialmente de los riesgos naturales predecibles que corresponden a los que se puede llegar a estimar la probabilidad temporal de ocurrencia del mismo discriminando incluso su potencial intensidad.

Un fenómeno natural adverso corresponde con un evento de origen natural, de intensidad y probabilidad de ocurrencia variable, que se encuentra ligado a condiciones climáticas, geológicas y de la acción humana principalmente.

Por ello para que nos encontremos con una situación de riesgo debe existir cierta probabilidad de que en un territorio se puede producir un evento extremo adverso (peligrosidad); que un bien material, ambiental y/o personal se pueda ver afectado por el mismo (nivel de exposición) y que se produzca cierto nivel de daños (función de su vulnerabilidad).

FACTORES DE RIESGO

Un factor de riesgo es todo aquello que condiciona o influye en la intensidad de los efectos, en el alcance del daño o en la ocurrencia del riesgo. El conocimiento de los factores de riesgo es fundamental para la predicción y prevención de los mismos.

La magnitud de un riesgo depende de los factores de riesgo siguientes:

Peligrosidad

Gran parte de las construcciones de defensa contra aludes que se construyeron en los montes de Los Arañones fueron en mampostería de piedra sin mortero. Pero algunas se hicieron con madera del lugar, formando rastrillos o parrillas que sujetan el manto de nieve. Actualmente en gran parte de los países alpinos (Francia, Italia, Suiza, etc.) siguen trabajando con madera para la defensa de aludes al ser el material de construcción más ecológico, más próximo y producido en el propio valle de forma sostenible.
En las obras de Los Arañones destacan los diques vacíos. Los diques vacíos o diques huecos, son unos grandes muros de piedra construidos en la zona de recorrido de un alud, que normalmente coincide con el recorrido de un barranco, que tienen por objetivo detener la posible avalancha de nieve que se pueda desprender en la cabecera del valle antes de que llegue al fondo del mismo. Estas construcciones, tienen un gran hueco en el propio cuerpo del dique que permite que no se acumulen materiales aguas arriba, manteniendo el volumen útil de retención de nuevos desprendimientos nivosos para los que fueron concebidos. Es una idea original del Ingeniero de Montes de ascendencia altoaragonesas Don Benito De Ayerbe y que ha llegado hasta nuestros días con ciertas varianzas. Estos diques en su conformación original en mampostería de piedra tienen sus principales manifestaciones en Europa en los valles pirenaicos y especialmente en el término de Canfranc

Exposición

Estimación del número total de personas o la cantidad total de bienes materiales que pueden verse afectados por un determinado suceso. Este factor dependerá mucho del uso temporal del territorio y de la propia movilidad de los potenciales bienes amenazados. Se diferencia a este respecto entre bienes estáticos (casas, carreteras, etc), bienes semimóviles (roulotte, móvil home, etc) y móviles (personas, coches,…)

Vulnerabilidad

Está relacionado con el potencial de daños que puede llegar a ocasionar, a un bien o a una persona, un emplazamiento al verse alcanzado por un peligro de determinada intensidad. Es importante diferenciar para cada riesgo la distinta vulnerabilidad que presentan los distintos bienes y personas. Se puede representar gráficamente la relación de la intensidad que puede alcanzar el fenómeno y el umbral de daños esperables (probabilidad de pérdida de vidas humanas o de infringir importantes daños, pérdida económica, nivel de afección a infraestructuras, …). Dentro del término vulnerabilidad es importante destacar el concepto de resilencia, que es la capacidad de recuperación o adaptabilidad de un territorio o una sociedad tras haberse visto afectado por un fenómeno natural especialmente adverso. La resilencia es especialmente importante para la vegetación y también es aplicable a una sociedad en conjunto y obedece a su resistencia frente a un riesgo que periódicamente les afecta

RIESGO = Peligro x Nivel de Exposición x Vulnerabilidad

OTROS CONCEPTOS IMPORTANTES A TENER EN CUENTA

Constancia histórica

• Es importante consultar y registrar la existencia de antecedentes orales, gráficos y/o escritos de los efectos producidos en determinadas ubicaciones expuestas a riesgos naturales. Para que estos testimonios o registros sean válidos, para la caracterización del riesgo, deben presentar unas garantías suficientes y deben ser corroborados por los propios estudios y simulaciones de situaciones extremas que se realicen. Es muy importante saber lo que pasó para predecir lo que puede venir y actuar para limitar los potenciales daños

El riesgo “cero” no existe

Es importante consultar y registrar la existencia de antecedentes orales, gráficos y/o escritos de los efectos producidos en determinadas ubicaciones expuestas a riesgos naturales. Para que estos testimonios o registros sean válidos, para la caracterización del riesgo, deben presentar unas garantías suficientes y deben ser corroborados por los propios estudios y simulaciones de situaciones extremas que se realicen. Es muy importante saber lo que pasó para predecir lo que puede venir y actuar para limitar los potenciales daños

Cuenca de Riesgo

Corresponde a un determinado territorio donde se considera que los condicionantes geográficos y físicos del mismo se comportan de una forma relativamente homogénea o proporcional con respecto a un determinado fenómeno natural adverso como pueden ser aludes de nieve, movimientos del terreno, avenidas, etc. Corresponde generalmente con una comarca o valle con condiciones naturales muy próximas y que nos permite estudiar el fenómeno en su globalidad y poder trasladar sucesos extremos ocurridos dentro de esta cuenca a diferentes vertientes con solo discriminar las posibles particularidades que pueda tener cada situación

EL ANÁLISIS Y EVALUACIÓN DE RIESGOS NATURALES

Dónde existe la necesidad de realizar un análisis y evaluación de riesgos naturales

  • En las zonas de montaña; y en relación a multitud de riesgos como los de inundaciones, movimientos del terreno, incendios forestales, fuertes vientos y rayos; es complicado que nos encontremos con emplazamientos que presenten una situación de aceptabilidad directa que excluya la necesidad de realizar una análisis y evaluación de riesgos. Las situaciones de aceptabilidad directa se dan cuando el nivel de riesgo es muy bajo o remoto (se acercaría mucho a una situación de riesgo cero). Ello obliga a tener que realizar un análisis y evaluación del nivel de los distintos riesgos que amenazan a los usos actuales o futuros que se consideren para este emplazamiento.
  • Tenemos entonces que ponernos en manos de un experto o equipo multidisciplinar especializado en el análisis y evaluación de riesgos que permita caracterizar las situaciones que amenazan al emplazamiento y plantear las soluciones más adecuadas para hacer aceptable el nivel de riesgo. En algunos casos nos podemos encontrar con una gran dificultad para alcanzar la aceptabilidad del mismo o que la normativa pueda excluir el tipo de uso proyectado para la situación de riesgo en que nos encontremos. Es muy importante la experiencia del equipo técnico que aborde este tipo de estudios para tener una perspectiva amplia de los eventos extremos que se han podido constatar en el territorio

Metodología general para el análisis y evaluación de riesgos

  • Se inicia en primer un primer análisis de cada uno de los riesgos para poder descartar aquellos cuya posibilidad de ocurrencia sea remota o muy baja y que descarta la ejecución de análisis posteriores. En un apartado siguiente se especifican estas situaciones de aceptabilidad directa frente a diferentes riesgos. Esta apreciación se realiza como las posteriores en función del análisis de datos históricos del emplazamiento o situaciones asimilables y del estado de la ciencia, la técnica y el conocimiento general en el momento de su valoración.
  • Para los riesgos que no se encuentran en una situación de aceptabilidad directa es obligado la realización de un estudio por un experto que permita analizar y evaluar su situación de riesgo, en función de estudios más o menos complejos según la previsión de potenciales daños esperables. A partir de estos estudios se debe definir finalmente la situación para cada uno de los riesgos en que se encuentra la localización (que puede ser de riesgo residual bajo, medio o alto). Cada situación de riesgo precisa asimismo de la propuesta de una serie de medidas de mitigación específicas. Estas medidas deben hacer que este riesgo sea de nivel aceptable o en caso contrario considerar la localización como de riesgo no aceptable, lo que supone descartarlo

Situaciones de aceptabilidad directa frente a diferentes riesgos

Situación de riesgo

  • Para la diferenciación de los distintos niveles de riesgos se lleva a cabo el análisis y evaluación del riesgo en cuestión y en función de ello se estima el potencial de generación de daños del mismo. Difícilmente se puede realizar una estimación cuantitativa del riesgo y se suele optar por su caracterización cualitativa dentro de diferentes situaciones de riesgo. Para la obtención de la situación de riesgo generalmente se trabaja con una matriz que cruza distintas situaciones de peligro con estimaciones de vulnerabilidad y exposición que nos podemos encontrar. Para estos segundos factores es muy importante considerar la revisión de la constancia histórica y datos estadísticos que se tengan de sucesos reales ocurridos.
  • Generalmente se diferencian para distintos periodos de retorno cuatro situaciones de riesgo que serían:

Riesgos naturales que se analizan en territorios de montaña

  • Generalmente en territorios de montaña de la Península ibérica se analizan los siguientes riesgos naturales: inundaciones, incendios forestales, movimientos del terreno (incluye un variado compendio de fenómenos relacionados con la desestabilización del substrato superficial de la corteza terrestre), aludes de nieve, vientos fuertes, caída de arbolado, terremotos y rayos

Medidas ante los riesgos

Cuando nos encontramos con una situación de riesgo no aceptable en principio es necesario tomar una serie de medidas para conseguir la aceptabilidad del mismo. Generalmente se actúa o bien sobre el peligro y/o sobre la exposición y/o sobre la vulnerabilidad. Las principales medidas se pueden agrupar dentro de los siguientes grupos:

Medidas predictivas: Aquellas que tienen como objetivo indicar, con anticipación, dónde, cuándo y con qué intensidad va a ocurrir un determinado suceso. Para ello es importante la elaboración de mapas de peligrosidad, el estudio de precursores del suceso y la instalación de redes de vigilancia.

Medidas preventivas: Aquellas que están encaminadas a disminuir o evitar los daños derivados de los diferentes riesgos. A su vez pueden ser de dos tipos, estructurales (edificaciones que rebajen la vulnerabilidad) o no estructurales (la elaboración de mapas de riesgo y la ordenación del territorio).

Medidas correctoras: Aquellas cuya finalidad es evitar, en lo posible, las catástrofes naturales. Entre ellas cabe destacar las obras estabilizadoras o de desviación del fenómeno de zonas potenciales de impacto, gestión del fenómeno, acondicionamiento de cortafuegos, etc.

También se diferencia entre medidas de mitigación activas, que actúan antes de que se desarrolle el fenómeno intentando pararlo, frente a las medidas de mitigación pasivas, que no actúan directamente sobre el fenómeno, sino que intentan mitigar sus efectos actuando sobre los factores de vulnerabilidad y exposición principalmente